Alquilar un coche en Barcelona

enero 31, 2011 by Cristina Canaveras  
Filed under Datos útiles

Barcelona, como capital de Cataluña y una de las ciudades más importantes de España, es una localidad que pese a no tener una superficie descomunal, cuenta con unas dimensiones considerables. Su extensión puede sorprender sobre todo a quien la visite procedente de un pequeño pueblo del interior: la ciudad Condal desde el mar hasta el Tibidabo ofrece un abanico inmenso de rincones, calles y lugares que merecen ser descubiertos, aunque eso sí, serán necesarios unos cuantos días para visitar todo lo recomendable –que en Barcelona son muchos sitios- de este precioso municipio mediterráneo.

El transporte público predomina por encima de los vehículos propios o de alquiler, y es que es bien sabido que las diferentes líneas de metro, bus y tranvía conectan con la mayoría de distritos y barrios de la ciudad catalana. Sin embargo, en caso de llegar a Barcelona con avión, sin duda lo mejor será alquilar un coche en el aeropuerto puesto que para quien no lo sepa, el aeropuerto se encuentra a unos 15 kilómetros del centro de la ciudad. Esta distancia, aunque pudiera parecer escasa, puede convertirse en toda una odisea si tu deseo es llegar a la ciudad en poco tiempo.

Y es que una vez llegas al aeropuerto del Prat en Barcelona, la opción más utilizada para llegar a la ciudad es coger un tren de cercanías que suelen pasar cada media hora. Media hora es poco pensaréis. La realidad es que el tren no pasa justo en la terminal por la que llegan la mayoría de vuelos –excepto los internacionales-. La nueva terminal (la 1) se encuentra separada de la antigua, que es la que conecta con el tren de cercanías. Por lo tanto, para coger el tren deberás primero subir a un autobús –gratuito, eso sí- que tendrá un trayecto de unos ocho minutos y que te desplazará de una terminal a la otra. Será entonces cuando puedas coger el tren hasta llegar a una de las estaciones de la Ciudad Condal.

El tren de cercanías podrá dejarte en alguna estación como la de Sants o Catalunya, justo en el centro de la ciudad. ¿Pero y si tu hotel se encuentra en algún otro punto alejado de las estaciones donde paran los trenes? Entonces, después del bus entre terminal y terminal y el tren, deberás coger un metro o tranvía, y con muy mala suerte ambos transportes. Parece obvio, pues, que sea alquilar un coche la mejor opción para visitar Barcelona.

Por otro lado, el transporte público no deja de tener un precio que, en caso de ser una familia de cuatro componentes los que visiten la ciudad, costará una cantidad considerable si tu deseo es ir de punta a punta de Barcelona. Aunque existen tarifas para unos días, será mucho mejor llevar el coche de alquiler donde se quiera y aparcar en algún parquin, numerosos en la capital catalana. Siempre que se pueda, podrás aparcar en la calle, aunque no aseguro que sea tarea fácil. No obstante, los párquines públicos no son excesivamente caros, teniendo en cuenta, además, que el coche no permanecerá estacionado durante muchas horas del día en el mismo parquin. Una vez acabe el turismo y se quiera ir a descansar al hotel, podrás dejar el coche de alquiler en el parquin del hotel –en caso de que disponga para clientes- o en la calle –puesto que a partir de las ocho de la tarde hay menos coches en la capital catalana y las zonas de pago suelen convertirse en gratuitas hasta la mañana del día siguiente-.

Por último, hay lugares de Barcelona que merecen ser vistos y de difícil acceso si te desplazas con transporte público. Desde las montañas de Collserola las vistas de la ciudad son absolutamente espectaculares, una panorámica de las alturas de la Ciudad Condal y sus monumentos. Allí podrás observar la Sagrada Familia despuntando desde el skyline de Barcelona o las torres Mapfre rozando las playas y el mar Mediterráneo. Sin haber alquilado un coche, estas vistas pueden ser sacrificadas por los difíciles accesos; una pena ya que se trata de unos lugares más especiales de Barcelona. ¿Te lo vas a perder?

Foto de Wikipedia

Te ha gustado? Compártelo:

El cabaret del Paral·lel

enero 30, 2011 by Cristina Canaveras  
Filed under Ocio

A finales del siglo XIX abrió sus puertas en Barcelona el que durante mucho tiempo sería conocido como “el pequeño Moulin Rouge”. Un gran teatro localizado en la avenida Paral·lel, calle que para muchos simbolizó ‘la avenida del espectáculo’ de Europa por albergar gran cantidad de teatros y locales escénicos. El Molino, con más de 100 años de historia y cerrado en 1997, ha vuelto a encender los focos para acoger todos aquellos amantes del teatro de cabaret que han esperado cerca de 13 años hasta su reaparición.

La imitación del nombre del cabaret de París proviene de la similitud de los espectáculos realizados en el teatro de la ciudad Condal. De hecho, se diseñó para trasladar al público catalán los espectáculos nocturnos de la capital francesa en versión española. Con la exposición universal celebrada en Barcelona, el Molino fue reformado de manera que se añadirían las características aspas de su fachada. Éstas se convirtieron en todo un símbolo del Paral·lel y, el teatro, en uno de los más conocidos de la Europa del siglo XX. Aunque pasó por diversos nombres, finalmente se quedó con ‘El Molino’, eliminando en 1939 cualquier referencia francesa por parte del régimen franquista.

Un ejemplo de modernidad

En un momento en el que todo parecía estar oprimido, dentro de El Molino se vivía justamente un ambiente contrario. El teatro ofrecía espectáculo tras espectáculo una lección de libertad en el que las normas y prohibiciones no tenían cabida. Un pequeño rincón de Barcelona en el que disfrutar de actuaciones singulares con artistas como ‘la Bella Dorita’, la primera gran estrella del Molino, ‘La Maña’ o ‘Mary Mistral’.

El que fuera escenario de películas como el ‘Último cuplé’, protagonizada por Sara Montiel en 1957, ha vuelto a ocupar su lugar –si es que alguna vez lo había perdido- en la zona de teatros por excelencia de Barcelona. Las entradas, que pueden incluir cena o consumición, pueden costar desde 18 hasta 78 euros.

Foto de Wikipedia

Te ha gustado? Compártelo:

Un pequeño pero especial parque en Barcelona

enero 28, 2011 by Cristina Canaveras  
Filed under General

Una gran ciudad no lo es si no cuenta con parques que la oxigenan y aumentan sus ofertas de ocio. Y es que a pesar de que los grandes municipios cuentan con mil y un atractivos para el visitante y residente, los parques son lugares en los que de por seguro no te aburrirás. Puedes recorrerlos con bicicleta, o bien sentarte en su hierba y compartir con esa persona especial un pequeño picnic. A pesar de las abundantes zonas de ocio que hay en Barcelona, los jardines del parque la Maternidad se convierten en un lugar inmejorable para descansar y aparcar a un lado la rutina diaria.

Ubicados en pleno barrio de “Les Corts”, estos jardines conforman un parque que recibe su nombre por albergar un hospital homónimo. Y es que de hecho, los jardines fueron creados a finales del siglo XIX para mejorar la comodidad de los pacientes y hacer más llevadera su estancia en el centro sanitario. Aunque actualmente sigue existiendo este hospital, el parque se abrió al público en 1998, con lo que dejaron de prestar el servicio inicial para convertirse en una zona más para ser visitada por barceloneses y turistas.

El parque de la Maternidad, sin embargo, no es un lugar atestado de visitantes. Todo lo contrario: se respira paz por cualquiera de los rincones del recinto. A veces el silencio se rompe con la risa de algún niño que está jugando en una de las zonas habilitadas para ellos, pero nada más. No hay turistas con cámaras, ni siquiera suele ser concurrido por los propios habitantes del barrio y ciudad. Sólo unos pocos saben apreciar la grandeza del lugar.

Sus dimensiones no son, en cambio, exageradas. En aproximadamente 10 minutos puede recorrerse el parque de punta a punta, aunque es necesario detenerse en él durante más tiempo para poder contemplar detenidamente lo que en él encontramos.

Uno de los motivos que más llama la atención es la estatua de una mujer con su hijo en brazos que evoca el origen del lugar –el hospital era especializado,

al menos en la época, en partos- . Además, el parque cuenta con una gran variedad de vegetación entre las que destacan sus largas palmeras originarias de Canarias y tres magnolias que, sobre todo una de ellas, de más de 12 metros de altura, puede tratarse de la más alta de Barcelona.

Un pequeño tesoro en la inmensa ciudad de Barcelona. En cualquier momento del año es apetecible darse un paseo entre árboles, césped y tranquilidad. No obstante, para qué negarlo, la estación ideal es la primavera: las flores iluminan el parque y lo embellecen de tal modo que parece imposible resistirse a la idea de volver hasta él.

Foto de la página del ayuntamiento de Barcelona

Te ha gustado? Compártelo:

Las patatas bravas más populares de Barcelona

enero 26, 2011 by Cristina Canaveras  
Filed under Restaurantes

En una de las calles más comerciales del barrio de Sarrià en Barcelona se encuentra uno de los bares con más fama de la capital catalana. No destaca por su elegancia ni mucho menos. Tampoco por sus lujosos platos, cocinados con los mejores ingredientes de la cocina mediterránea. Unas patatas son su secreto: son las bravas del Bar Tomás.

Barcelona no se ha caracterizado tradicionalmente por una cultura de tapas, más presente en otras zonas del centro y sur de España. Sin embargo, la ciudad cuenta con numerosos bares y restaurantes en los que degustar el sabor de la cocina catalana. Algunos de estos locales ofrecen tapas de todo tipo, desde las tradicionales patatas bravas hasta los más desconocidos y variopintos montaditos.

El bar Tomás es conocido exclusivamente por sus patatas bravas. Aunque éste no es el único plato del que disponen, el principal motivo por el que el local se llena de clientes todos los fines de semana es, sobre todo, probar esta sencilla tapa. Puede parecer sencillo, pues se trata de unas simples patatas fritas con salsa. Sin embargo, el resultado puede ser tan diferente como diferentes son los cocineros que las hacen. Más o menos hechas, quemadas o demasiado crudas: como en la mayoría de platos, cuesta adivinar el punto ideal de cocción.

Las más bravas de Barcelona

Este local presume de servir las patatas más bravas de Barcelona, o lo que es lo mismo, las más picantes. Y es que además de cocinar unas patatas realmente buenas, la salsa es todo un secreto para clientes e incluso trabajadores del local. De aspecto rojizo, esta salsa se añade por encima de un alioli suave, provocando que las patatas se conviertan realmente en muy picantes, aunque siempre pueden acompañarse con un buen refresco o cerveza.

Los platos que sirven no son desproporcionados: son pequeños, casi convirtiéndose en obligatorio pedir uno por persona. El precio, de la misma manera, se adecua a las dimensiones. Cuestan 2,50 euros, una cifra económica teniendo en cuenta la calidad/precio de otros restaurantes.

Como en todo, el bar Tomás de Barcelona también tiene detractores. Algunos aseguran que el hecho de que esté tan abarrotado de gente los fines de semana hacen no disfrutar de una buena tapa. Otros, opinan que en la capital catalana se pueden encontrar patatas bravas más suculentas que las de este local. Si no sabes a quien creer, siempre puedes acercarte hasta la capital de Cataluña y degustar ésta y más tapas en diferentes locales de la ciudad. ¡Un plato sencillo a la par que delicioso!

Te ha gustado? Compártelo:

¿Que visitar en Barcelona?

enero 26, 2011 by admin  
Filed under Que visitar

Barcelona es una ciudad en la que no tendrás tiempo de aburrirte.

Algunos lugares de interés turístico

  • El centro histórico y Las Ramblas
  • La Barcelona olímpica
  • Los parques
  • Montjuic y Tibidabo: zonas de vistas de la ciudad
  • Las playas de Barcelona
  • La Plaza de Toros Monumental de Barcelona
  • El Puerto
Te ha gustado? Compártelo: