La Fundació Antoni Tàpies, la nube y la silla
diciembre 30, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Probablemente tenga el honor de ser el edificio con el tejado o parte superior del mismo más rara de toda Barcelona. Y se trata de un museo, un recinto que generalmente no suele presentar rarezas en su exterior; es decir, muchos se caracterizan por la homogeneidad de los edificios y sus fachadas, siendo el interior lo verdaderamente importante.
Son muchos los tesoros que cualquier museo alberga: piezas, lienzos y esculturas exclusivas de uno o varios artistas, de uno o varios movimientos artísticos… No obstante, en el museo al que hoy nos trasladamos llama la atención precisamente un detalle del exterior, unas formas entrelazadas y angustiosas para muchos que destacan entre una isla de pisos del Eixample barcelonés.
Es la Fundació Antoni Tàpies, un centro dedicado a la vida y obra de uno de los artistas catalanes más destacados del siglo XX, el pintor Antoni Tàpies. Fue creada por el propio Tàpies en 1984 -aunque no abriría las puertas hasta 1990- con el objetivo de promover el estudio del arte moderno y contemporáneo, a pesar de que las exposiciones permanentes del museo sólo giran en torno a las obras del artista, pudiendo encontrar más de 300 obras de toda la colección de Antoni Tàpies.
Edificio pionero
El reputado arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner fue el encargado de construir el edificio en el que hoy en día se encuentra la Fundació Antoni Tàpies. Éste fue proyectado a finales del siglo XIX y había sido sede de la Editorial Montaner i Simon –propiedad de un familiar de Domènech i Montaner y Francesc Simon-. Pero si por algo se caracteriza éste es porque se podría decir que fue pionero en el barrio del Eixample por ser la primera fachada que combinaba ladrillo con hierro.

Y precisamente para la fachada del museo, Antoni Tàpies diseñó una escultura –la creada con hierro- que serviría para elevar la altura del edificio y titularía ‘Núvol i cadira’ (Nube y silla). Aunque cuesta imaginárselo, la escultura representa una silla que sobresale de una nube gigante; y es que la silla para Tàpies ha sido una figura muy recurrente en su obra que ha simbolizado una actitud meditativa y de contemplación.
Seguramente estés de paseo por el centro de la ciudad y, sin esperarlo, te sorprendas al ver la abstracta escultura de Tàpies. Hierro y más hierro entrelazado que, de repente, aparece por el tejado de la reputada Fundació Antoni Tàpies. Si quieres observarlo de cerca y comprobar si realmente hay una silla envuelta por una nube, sólo deberás desplazarte hasta la calle Aragó, al número 255 concretamente.
Rosana actúa esta noche en el Palau de la Música
diciembre 28, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Ocio
Hoy es un día marcado especialmente en el calendario para todos aquellos fans de la cantante Rosana. Y es que el Palau de la Música Catalana acoge el concierto de esta canaria que ha conquistado medio mundo con su cálida voz y optimistas letras. Será hoy a las nueve de la noche cuando Rosana irrumpa en el mejor escenario posible para presentar su último disco, el sexto de su carrera, titulado ‘Buenos días, Mundo’.
Aunque conciertos en la capital catalana podemos encontrar a diario, el de esta noche es destacable por el lugar y la trayectoria de la artista que lo protagoniza. Rosana es una consagrada cantautora de nuestro país, una mujer con una fuerza que no ha empañado ni un ápice de un sentimiento que ha logrado conquistar a tantas y tantas personas que, incluso, han convertido en símbolos algunos de sus temas.
Originaria de Lanzarote, Rosana recibió el mejor regalo de su vida a los cinco años, edad con la que su padre la obsequió con una guitarra. Tres años después compondría su primera canción, aunque más tarde se trasladaría a la capital española para recibir clases de música. Y, finalmente, su talismán en la música sería precisamente la canción titulada con este nombre –El talismán-, que la daría a conocer por toda España.

Carrera repleta de éxitos
Ha sido premiada con importantes galardones como el de “Mejor solista femenina” o “Mejor artista femenina latina”, llegando a vender más de 8 millones de discos por todo el mundo. Es por ello que el concierto de Rosana no es uno más de todos los que se celebran en Barcelona: escuchar esta artista en directo es recordar una lista de temas memorables y a la vez, descubrir unas letras, las de su nuevo disco, que invitan a un optimismo que en tiempos de crisis hace mucha falta.
En su último trabajo, Rosana ha querido incluir más temas de rock con un mensaje claro: “hay que permitir que el mundo sueñe despierto”. De ahí ese ‘Buenos días, Mundo’, que también recuerda a la esencia más pura de una Rosana que durante años ha regalado música a mucha gente y a muchos públicos.
El precio de las entradas para ver a Rosana oscila entre los 27 y los 48 euros, dependiendo –claro está- de la ubicación en el patio de butacas. Unos asientos situados, además, en el que para muchos es el edificio más bonito del modernismo catalán: el Palau de la Música. ¿En serio te lo vas a perder?
Fotografía de la página oficial de Rosana
La Badia Roca: los mejores croissants de España
diciembre 26, 2011 by Cristina Canaveras
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No cuenta con un gran renombre pero en los últimos años se ha ganado un merecido puesto en una hipotética lista de las mejores pastelerías de Barcelona. Así lo certifica el premio que hace dos años ganó y que la convirtió en la pastelería con el mejor croissant de España. Y a pesar de que este dulce podría ser el más demandado de esta pastelería, son muchos más los pasteles y demás creaciones que seducen día tras día a todo tipo de público.
Es la Badia Roca, una pastelería que, a diferencia de otras más populares, no se encuentra en pleno centro de la ciudad, sino más bien alejada del mismo. Y es que son dos los locales de esta pastelería en Barcelona: el de la calle Pàdua, en el barrio del Putget, y el de la calle Riera Blanca, vía que separa la Ciudad Condal de L’Hospitalet de Llobregat.
El mejor croissant
Hace unos años Albert Badia Roca heredó el negocio familiar y poco tiempo después decidió viajar a París, reputada capital culinaria, para conocer de cerca las mejores creaciones de las pastelerías de la localidad francesa. Allí probó un croissant elaborado por el mejor pastelero del mundo, que le hizo plantearse encontrar la fórmula para reproducir este dulce francés en nuestro país.
Dicho y hecho, en 2009 el Gremio de Pasteleros de Cataluña seleccionó entre un total de 23 muestras finalistas de croissants el de la pastelería Badia Roca, un premio otorgado por un jurado formado por prestigiosos maestros pasteleros.

Así, parece ser que la ansiada fórmula del croissant francés llegó a Cataluña y concretamente a Barcelona. Albert Badia quiso, pues, volver al origen del característico croissant de Francia, que a diferencia de los que se elaboran aquí con manteca, se cocina con mantequilla. Asimismo, los croissants de Badia Roca se distinguen por estar elaborados con masa muy fina y pliegues que, según el creador, recuerdan a los de la papiroflexia.
Pero no sólo hay croissants en la Badia Roca. Como buena pastelería, hay pastas de todo tipo y dulces riquísimos elaborados con un chocolate extraordinario. Bombones, brazos de gitano y demás creaciones que harán la boca agua del comensal.
Fotografía de la página oficial de la pastelería Badia Roca
¡Visita los puestecitos de la Gran Vía!
diciembre 23, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Ya he hablado de la feria de Santa Llúcia y del pesebre de la plaza Sant Jaume; no obstante, aún no he mencionado otra de las tradiciones navideñas de más arraigo en la ciudad de Barcelona. Y es que aunque aún faltan unos días para que la calle se inunde de gente dispuesta a comprar algún que otro regalo encargado por los Reyes Magos, ya se puede ver, sobre todo por las tardes, mucha gente paseando por los carismáticos puestecitos de juguetes de la Gran Vía.
Ciertamente, observar estos pequeños escaparates en medio de la calle es una actividad que, por el motivo que sea, en Navidad agrada. Quizás el hecho de que desde muy temprano se haga de noche y no sea posible ver otras zonas más necesitadas de ‘luz’ tiene que ver con el incremento de gente ansiosa de pararse y observar mostradores con todo tipo de productos y artilugios. Pero en el caso que hoy nos ocupa no importa que sea de noche: los puestecitos de juguetes de la Gran Vía desprenden luz propia.

Noche de Reyes, la más esperada
Aún no ha llegado ni siquiera la noche en que Papá Noel desciende por las chimeneas de todos los hogares para dejar sus regalos y ya están montados los puestecitos de la Gran Vía. De hecho, esta es una feria básicamente vinculada a la noche de Reyes, aunque al final siempre se acaba visitándola una vez la Navidad queda inaugurada a mediados de diciembre.
Como todos los años, la feria se instala en la calle Gran Vía –en el tramo comprendido entre las calles Entença y Muntaner-. Y aunque oficialmente es conocida como la Feria de Reyes, todos los barceloneses se refieren a ella como ‘los puestecitos de la Gran Vía’, pues al fin y al cabo no deja de ser eso: pequeñas paradas con juguetes de todo tipo, golosinas y demás artilugios destinados -la mayoría- a los más pequeños.
Está formada por 310 puestos y algunos de los más especiales son los que de forma solidaria recogen juguetes nuevos para que ningún niño se quede sin su regalo el día de Reyes. Y como también es tradicional, la noche en que los puestecitos de la Gran Vía congregarán a más gente será la víspera de Reyes, el 5 de enero, cuando los mayores aprovecharán para realizar las compras de última hora mientras los niños observan, con anhelo, los posibles juguetes que recibirán a la mañana siguiente.
La central térmica del Besós, icono del skyline barcelonés
diciembre 21, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Aunque no pertenece estrictamente al municipio de Barcelona, el skyline de la capital catalana no sería el mismo sin la silueta de esta central térmica que se caracteriza por sus tres inconfundibles chimeneas. Es la central térmica del Besós, situada entre las vecinas localidades de Sant Adrià de Besòs y Badalona, ambas limitando con la ciudad de Barcelona. Y a pesar de que no deja de ser una fábrica, en principio un edificio que poco tiene de monumental, la historia y particularidades de esta central de tres chimeneas la convierten en uno de los símbolos de la fisonomía de Barcelona y sus alrededores.
Está situada junto a la desembocadura del Besós, río que limita al norte la capital catalana con las poblaciones antes nombradas. Es por ello que desde un punto alto es muy difícil adivinar que esa silueta que tanto vinculamos a Barcelona se encuentra ubicada en realidad en otro municipio. Asimismo, debido a que en el skyline barcelonés no destacan muchos rascacielos o imponentes monumentos de considerable altura, es normal que una silueta como la de la central térmica del Besós adquiera mayor protagonismo.

La central térmica del Besós fue construida en la década de los 70 del pasado siglo, aunque en realidad ésta fue desmontada en el año 2007, siendo por tanto una diferente a la que inicialmente aquí se encontraba. Era una antigua central térmica de ciclo convencional y fue puesta en marcha para dar servicio en caso de que hubiera una importante demanda de energía eléctrica. Aunque en un primer lugar iban a construirse sólo dos módulos, finalmente fueron tres los que formarían la central.
Pero si por algo se ha caracterizado la central térmica del Besós ha sido por las tres chimeneas que la han coronado, cada una de ellas de 200 metros en total (110 de chimenea más los 90 metros de caldera). Obviamente, esta altura las hace visibles desde cualquier punto elevado de Barcelona y no hay quien dibuje su skyline sin estas tres torres junto al mar.
La central térmica del Besós es propiedad de Fecsa-Endesa y, a pesar de que como símbolo de la ciudad no ha perdido un ápice de protagonismo, la empresa decidió trasladar la central en el 2008, llegándose incluso a organizar un referendo por parte del ayuntamiento de Sant Adrià de Besós para que los ciudadanos decidieran si había que echar abajo o no las tres características chimeneas. Finalmente, los vecinos apostaron por la permanencia de las torres y el Ayuntamiento aseguró conservar el edificio y convertirlo en un equipamiento.
Seguramente no es el típico monumento que embellece una ciudad, pero la metrópolis catalana echaría mucho de menos esas tres torres que destacan desde lo lejos junto con otras edificaciones más artísticas de Barcelona como pueden ser la Sagrada Familia, la Torre Agbar o el Museo de Arte Nacional de Cataluña (MNAC). ¿No has visto nunca Barcelona desde las alturas? Sube a la montaña de Collserola o a cualquier punto más elevado de la zona alta de la ciudad y lo comprobarás.
El pub Lunatic, humor y música en Barcelona
diciembre 19, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Ocio
Hace unos días hablamos de un pub en pleno centro de Barcelona que ofrecía lo que muchos bares y discotecas echan en falta: música en vivo y un muy buen ambiente. Pero, por suerte, éste no es una simple excepción y hoy presentamos otro que, para muchos, se convierte en el lugar ideal para pasar una buena noche entre música, humor y buenos cócteles.
Su nombre es Lunatic y posiblemente éste se ciña bastante a la personalidad de los fantásticos artistas que cada noche amenizan este pub. Cuatro o cinco atrevidos lunáticos que, algunos con la compañía de una guitarra, hacen algo muy difícil hoy en día: entretienen. No hacen falta móviles ni ordenadores; a la antigua usanza, con un pie de micro, un taburete y, como decía, en algunos casos un instrumento. ¿Para qué querer más adornos si el talento ya lo hace todo?
El Lunatic es un pub musical que, a diferencia de otros bares de características similares, se sitúa bastante lejos del centro de la ciudad, casi tocando con la localidad vecina de l’Hospitalet de Llobregat. Para llegar hasta el Lunatic, pues, será necesario coger el metro de la línea azul (L5) y bajarse en la parada de Collblanc. Una vez se salga –por la salida del Camp Nou-, habrá que caminar sólo cinco minutos y ya se encontrará el pub.
Un requisito casi imprescindible es efectuar una reserva para ir seguro de que habrá espacio –sobre todo en caso de grupos más numerosos-. Y es que a pesar de que el lugar no es céntrico, los fines de semana el pub Lunatic se llena de parejas y grupos de amigos dispuestos a pasar un buen rato. Tan sólo con llamar –será muy fácil encontrar el número por Internet- se podrá reservar los mejores asientos y así, disfrutar del pub y sus artistas desde una posición privilegiada.

Y es que aunque el pub Lunatic no es muy grande, hay asientos –todo son sofás- mucho más cómodos y, sobre todo, con mejor visibilidad que otros. En caso de no haber realizado la reserva, lo mejor será llegar a las 11 de la noche, hora a la que empieza el espectáculo y cuando aún hay posibilidad de coger los mejores asientos.
Y si fuera poco el poder disfrutar de cantantes o monologuistas en un acogedor pub, a la actuación se la acompaña de la mejor manera posible: con un riquísimo coctel que se convierte en el único ‘peaje’ a pagar para permanecer el tiempo que se quiera en el pub Lunatic. Eso sí, el precio es más elevado que el de un coctel común y es que suelen costar alrededor de 10 euros; al fin y al cabo es un precio simbólico por poder presenciar las diferentes actuaciones y disfrutar en general de la noche en el pub Lunatic.
El Belén de la plaza Sant Jaume, tradición navideña
diciembre 16, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Que visitar
Hace unos días hablamos de la feria de Santa Llúcia, el clásico de los clásicos de la Navidad barcelonesa. En cuestión de mercados éste es el más importante, pero esto no quiere decir que sea el único motivo navideño que se haya convertido en los últimos años en tradición en la Ciudad Condal. Y es que otro de los puntos de interés del centro de la ciudad que más personas congrega es la plaza Sant Jaume, aunque es concretamente la instalación del Belén navideño lo que más llama la atención.
Y es que la representación plástica del nacimiento de Jesucristo en la plaza Sant Jaume es todo un acontecimiento en Barcelona, una tradición típica que en Cataluña se encuentra muy arraigada, no sólo en la gran capital. De hecho, antes que todo lo relacionado con Papá Noel también persiste otra tradición, la del Caga tió, un tronco de madera al que hay que empezar a alimentar el día de la Inmaculada Concepción para que, durante la noche, ‘defeque’ algún regalo de carácter menor: chucherías, chocolates o pequeños detalles para los niños.

A pesar de que las figuras del Belén no suelen ser muy grandes en los hogares españoles, en la plaza Sant Jaume la Virgen, José y el niño Jesús son de tamaño considerable, digno de ser el Belén navideño más especial de Barcelona. Cada año, además, el pesebre está inspirado o dedicado a una temática concreta, siendo este año el arte románico el leitmotiv del Belén de la plaza Sant Jaume.
En general, el pesebre que se monta anualmente en este punto de la ciudad intenta homenajear la cultura y la tradición artística de Cataluña, aunque en este caso se centra sobre todo en el románico debido a la gran riqueza de este estilo artístico en Cataluña y a la vinculación de la ciudad con el arte románico, una relación que puede notarse, por ejemplo, con la presencia de una de las mejores colecciones de arte románico de todo Europa expuesta en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC).
Organizado por el Instituto de Cultura de Barcelona y diseñado por Rosa Ros Pijoan, el Belén Navideño de la plaza Sant Jaume presenta este año una reproducción de parte de una capilla románica ya que se encuentra en ruinas, aunque puede verse el claustro y parte del típico paisaje mediterráneo.
El Tramvia Blau, transportando felicidad
diciembre 14, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Transporte
El metro y el bus son los transportes públicos preferidos por la mayoría de barceloneses. Son rápidos y llevan a la parada deseada, muchas veces siendo ésta el punto exacto al que nos queremos dirigir. Eficaz y diligente, el autobús o el metro siempre son considerados los transportes perfectos para moverse por una gran ciudad como es Barcelona. Pero la Ciudad Condal en materia de transportes también guarda algún que otro secreto como es el caso del Tramvia Blau (‘tranvía azul’), un legendario tranvía que todavía hoy, 110 años después de ser inaugurado, sigue funcionando como el primer día.
La verdad es que este tipo de servicios deberían ser valorados más que como una forma más de desplazarse por la ciudad, un verdadero patrimonio de la misma. Y es que el Tramvia Blau, por ejemplo, está considerada la forma más bonita de subir hasta uno de los mayores atractivos de la capital catalana: la montaña del Tibidabo y su respectivo parque de atracciones.
Fue el doctor Salvador Andreu i Grau el encargado de impulsar, nada más y nada menos que en 1901, el centenario Tramvia Blau. Empresario de la industria farmacéutica –aunque los beneficios que con ésta generaría le permitieron ser también promotor inmobiliario-, el doctor Grau también sería el creador del funicular del Tibidabo –transporte que hay que coger en el punto exacto donde acaba el Tramvia Blau y que lleva, finalmente, al conocido parque de atracciones-. Pero no se queda ahí todo lo que hizo este filántropo catalán: promovió el parque del Tibibado y también la urbanización de la avenida Tibidabo.

Un recorrido de sueños
Aunque en 1905 la línea del Tramvia Blau sería alargada hasta la zona de Vallvidrera, en la década de los 30 volvería a recuperar su tramo inicial. Y desde entonces que éste, uno de los tranvías más antiguos de Europa, sigue subiendo cada día hasta el parque de atracciones, un recorrido lleno de ilusiones en los que los más pequeños son los que más disfrutan, aunque no los únicos.
De hecho, el Tramvia Blau fue desde 1972 hasta la aparición del Trambaix el único tranvía de la ciudad. Esta singularidad lo hizo y lo hace aún en la actualidad muy especial. De pequeñas dimensiones y reducida capacidad, el Tramvia Blau es más un atractivo turístico de la ciudad que un transporte entendido como tal. Son dignos de destacar sus antiguos vagones, mantenidos como parte esencial del tranvía y que recuerdan a los de hace más de 100 años, un tiempo en el que, a pesar de las diferencias, ya algunas familias disfrutaban viajando en el Tramvia Blau.
La casa Golferichs: modernismo en la Gran Via
diciembre 12, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Y seguimos un día más con el modernismo catalán que tanta significación otorga a Barcelona. Y es que aunque ya hemos hablado de los principales edificios modernistas de la Ciudad Condal, el de hoy, por ser menos conocido, no debía quedarse sin su entrada en este blog, al menos un pequeño reconocimiento a su gran belleza arquitectónica, señal distintiva de la capital catalana.
Es la casa Golferichs, situada en una de las grandes vías de Barcelona. Y precisamente por ser esto, una importante calle de la ciudad, ésta es llamada Gran Vía, una majestuosa calle por la que circulan miles de coches al día y que sirve de conexión entre dos puntos importantes de la ciudad: la Plaza España y la Plaza Universidad, en pleno centro de Barcelona.
Quizás porque se encuentra en esta calle y no en Passeig de Gràcia, donde más fama han adquirido las casas y edificios que allí se ubican, no ha contado a lo largo de la historia con el reconocimiento que debería haber tenido. Y eso que hace más de 100 años que la casa Golferichs permanece imperturbable en el número 491 de la Gran Via, resistiendo al paso del tiempo y a todos los acontecimientos que afortunada o desafortunadamente ha protagonizado ese tiempo que es la historia más reciente de Barcelona.

La casa Golferichs fue construida en 1901 por el arquitecto Joan Rubió i Bellver. Como en prácticamente la totalidad de casas modernistas de la época, la casa fue encargo de un pudiente hombre que quería levantarse una casa al estilo que entonces empezaba a ser el imperante en este tipo de construcciones. El encargo, pues, vino de la mano de Macari Golferichs, un comerciante de madera exótica que decidió querer una casa al más puro estilo modernista.
Es conocida por algunos artistas como el chalet, aunque bien podría calificarse como otra construcción, un verdadero castillo de cuento de hadas. Y es que los volúmenes y los elementos neomedievales, así como las aperturas neogóticas, hacen que a primera vista la casa Golferichs parezca un misterioso castillo, eso sí, de dimensiones reducidas. Así lo quería el señor Golferichs: deseaba construir algo único.
Pero la casa Golferichs tuvo que resistir a varias situaciones que pusieron en peligro la continuidad del edificio. Durante la Guerra Civil, por ejemplo, la casa Golferichs estuvo a punto de pasar a ser una Universidad Popular; no obstante, finalmente se convirtió en una escuela religiosa aunque respetando su fachada e interior por completo. Más tarde, en cambio, se quiso demoler la casa para construir pisos, idea a la que se opuso la Asociación de Vecinos del barrio, entidad que consiguió que finalmente el derribo no se produjera. Actualmente, la casa Golferichs acoge un Centro Cultural y Cívico, quedando muy lejos su utilización como casa particular.
El Lago de los Cines se despide de Barcelona
diciembre 9, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Ocio
Uno de los grandes ballets de todos los tiempos está a punto de terminarse en Barcelona. Una obra maestra que cerrará el telón definitivo el próximo domingo día 11 tras haber conseguido enamorar al público catalán con un movimiento hecho magia. Dicen que el ballet, como la ópera, o entusiasma o aborrece, unos extremos que hacen, a su manera, tan especial esta representación escénica sin parangón.
Es el irrepetible y legendario Lago de los Cisnes, un ballet dramático dividido en cuatro actos y estrenado en el Teatro Bolshoi de Moscú el 4 de marzo de 1877. El argumento fue creado por Vladimir Begichev y Vasili Geltse, mientras que la música estaba a cargo del gran, e infravalorado en un primer momento, Piotr Ilich Tchaikovsky.
Hoy en día hablar de Tchaikovsky es hablar de uno de los autores de música clásica más reconocidos de todos los tiempos. En cambio, cuando se estrenó el Lago de los Cines la obra no contó con la misma suerte, pues el público no estaba acostumbrado a un ballet de tal magnitud y acabó fracasando. Fue finalmente con la muerte del músico que, gracias al paso del tiempo, el Lago de los Cisnes sería valorado como un clásico universal, y a su músico, como uno de los grandes compositores de la historia.

De Moscú… a Barcelona
Más de 40 bailarines hacen posible que sobre el escenario del Teatro Coliseum barcelonés se despliegue todo el arte del ballet ruso. Se trata de un verdadero cuento de hadas en que un embrujo del mago Von Rothbart es el encargado de convertir a la joven reina Odette en un cisne.
Este maleficio desaparece únicamente por la noche, cuando la joven puede recobrar su figura humana. Pero para que el embrujo acabe para siempre es necesario que un hombre le jure amor eterno, hecho que se hace realidad cuando Sigfrido se enamora de Odette. No obstante, el perverso mago intentará por todos los medios impedir el amor entre la joven cisne y el hombre que confiesa su amor hacia ella.
Dos únicos días son los que quedan para poder disfrutar del maravilloso e inigualable Lago de los Cisnes. Una obra que previamente se representó en marzo de este mismo año aunque en el Teatro Tívoli, otro clásico de la ciudad. ¿De verdad vas a dejar pasar la oportunidad de verlo?


