La Casa Amatller, evocando chocolate
enero 30, 2012 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
¿De cuántos edificios modernistas hemos hablado ya en Bcnvirtual? En efecto, de muchos. Sin embargo, la lista de construcciones modernistas barcelonesas no ha acabado en absoluto, pues todavía podemos hablar de multitud de casas y fachadas que invitan a detenerse durante unos minutos y contemplarlas disfrutando de cada uno de sus detalles.
En esta lista de edificios modernistas que todavía no hemos tratado se incluye la Casa Amatller, situada como algunos de los que ya conocemos, en el turístico y transitado Passeig de Gràcia del Eixample de Barcelona. De hecho, la congregación de edificios en esta vía es la causante de que a la manzana donde se encuentra la Casa Batlló o la también modernista Casa Lleó Morera se la conozca como la Isla de la Discordia.

La Casa Amatller fue proyectada por el arquitecto Josep Puig i Cadafalch, probablemente el autor modernista más conocido después de Antoni Gaudí. Dos años antes de que acabara el siglo XIX, el industrial chocolatero Antoni Amatller decidió hacer cambios en un edificio antiguo de la calle Passeig de Gràcia que, como otros industriales, había comprado para instalarse a vivir en ella.
La Casa Amatller sería construida entre los años 1898 y 1900, destacando el interés de Puig i Cadafalch por darle un aspecto de palacio gótico. En principio el edificio tenía que ser habitado por varias familias, aunque el arquitecto se decantó por construir una escalera que diera acceso al piso principal, con un patio central y con detalles de inspiración de la edad media.
Destaca también el conjunto escultórico de la Casa Amatller, así como la riqueza ornamental del piso principal, típico de clase burguesa de la época, que todavía se conserva. Y aunque puede recordar a los palacetes urbanos de los Países Bajos, el gótico catalán está presente, pudiendo apreciar un detalle muy curioso de la fachada que es el de la parte superior, que evoca totalmente a una tableta de chocolate –por el oficio del propietario-.
La Font de la Trinxa, decorando el Eixample
enero 25, 2012 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
A veces no tenemos que contemplar un gran monumento o edificio de una ciudad para reconocer el arte o patrimonio de la misma. Y es que, aprovechando que este blog está dedicado íntegra y completamente a la ciudad de Barcelona, creo conveniente recordar un dicho catalán que dice algo así como que “en el pot petit hi ha la bona confitura” (en el recipiente pequeño es donde está la buena confitura).
Así, hoy quería hablar de una simple fuente, un elemento decorativo más de una ciudad como Barcelona, que si por algo es conocida es por su fascinante arquitectura modernista, objeto de admiración por parte de todos. Sin embargo, y recordando que en lo pequeño también podemos encontrar magia, hoy es una mera fuente lo que nos ocupa; eso sí, para nada se trata de un elemento simple o impersonal, más bien todo lo contrario.
Ciertamente, esta fuente está situada en el centro de la ciudad por lo que, probablemente, ningún turista pase de largo por la zona sin fijarse en ella. Y es que está situada en la intersección de la Ronda Universitat –calle que parte de la Plaza Cataluña- con la calle Pelai, tradicional vía comercial de la ciudad. Además, se encuentra justo delante de la plaza Universitat, muy concurrida por los alumnos de la Universitat de Barcelona, ubicada justo en esta plaza.

Aunque nos referimos a ella como ‘esta fuente’, lo cierto es que tiene un nombre y éste es el de Font de la Trinxa. Es obra del escultor Josep Campeny y fue concebida como un elemento que embellecería el entonces nuevo Eixample barcelonés. Fue encargada mediante un concurso convocado por el Ayuntamiento de Barcelona en 1911 y uno de los motivos por los que se adjudicó a Campeny fue por la habilidad del escultor en adecuar y encajar la escultura con esa figura u objeto ajeno utilizado como molde.
La Font de la Trinxa representa un grácil niño que va descalzo y bastante mal vestido –con harapos poco ceñidos- que parece intentar jugar con el chorro que brota de la fuente. El material utilizado fue el bronce sobre base de piedra de Montjuïc y el estilo predominante es el realismo, pues son muchos los detalles que se pueden apreciar en la escultura que recuerdan a un niño tal y como se muestra, sin ningún tipo de idealización. ¿Te habías fijado en esta fuente?
El bar Kahala, Hawái en plena Diagonal
enero 20, 2012 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
El bar Kahala es un clásico local de la zona alta de Barcelona que se convierte en el lugar ideal para tomar un cóctel antes de salir de fiesta o simplemente para pasar un rato agradable en una tarde de fin de semana. Además de los ricos cócteles, el bar Kahala ofrece un espacio relajado con temática hawaiana, un local diferente que se ha convertido en uno de los bares más populares de toda Barcelona.
Y es que podemos calificarlo como un clásico de la zona puesto que ya hace cuatro décadas que el bar Kahala fue inaugurado, convirtiéndose, además, en el primer bar polinesio de España. Gracias a la novedad que suponía ya no sólo para la ciudad sino que también para todo un país –hace cuarenta años los locales de copas eran prácticamente todos iguales y éste rompía drásticamente con todo lo visto anteriormente-, el bar Kahala consiguió una popularidad que no le ha abandonado en ningún momento hasta la actualidad.
Su ubicación también lo hace único: está situado en plena Avenida Diagonal (número 537, entre Avenida Sarrià y Entença), una de las zonas comerciales más prestigiosas de Barcelona por la que es muy fácil perderse entre centros comerciales, tiendas y ‘boutiques’ varias. Sin embargo, se trata de una zona por la que es difícil aparcar –excepto a partir de las diez de la noche, hora a partir de la que es fácil encontrar aparcamiento en la misma Avenida Sarrià o la calle Entença-. Por ello, se recomienda desplazarse hasta el bar Kahala con transporte público, ya sea en tranvía (que circula por toda la Avenida Diagonal) o con alguno de los autobuses que circulan por la zona.

¿Qué nos encontramos al adentrarnos en el bar Kahala? Lo primero, un local con ambientación de Tiki-Bar, como si estuviéramos en pleno Hawái a pocos metros de la costa y escuchando el incesante susurro de las olas rompiendo en la orilla. Asimismo, nos encontramos con acuarios de peces exóticos y tropicales, que nos ayudan un poco más –si cabe- a sentirnos en otro lugar muy alejado de la gran ciudad. No faltará ningún detalle: desde la entrada hasta el último espacio del interior, la magia del bar Kahala empieza por la decoración.
No obstante, y aunque es la cálida ambientación lo que en un primer momento sorprende al visitante, en esta ruleta de sorpresas le seguirá la carta de cócteles que, ya con sus evocadores nombres, nos invitará a degustar alguno, siempre en compañía de algún ‘snack’ que en el bar Kahala sirven de forma gratuita. Sean con alcohol o sin alcohol, los nombres serán tan mágicos como “La Pócima del Amor” o “La Lujuria Desenfrenada”, unos cócteles que además estarán servidos en recipientes muy originales, algunos incluso destilando humo como si del néctar de los dioses se tratara.
Splau!, la opción perfecta para rebajas
enero 9, 2012 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Es el centro comercial más novedoso y moderno del área metropolitana barcelonesa y, a la vez, uno de los más innovadores en tecnología como la utilizada en los cines Full HD, algo así como el cine del futuro. Fue inaugurado en 2010 y, a pesar del tiempo transcurrido, hay aún algunas personas de la comarca que no han visitado el centro comercial Splau!, un verdadero mundo de tiendas y comercios de todo tipo que, de por seguro, se convierte en estos días de rebajas en uno de los lugares de Barcelona más visitados.
“Busques lo que busques, lo encontrarás en Splau!”. Así reza el lema de este centro comercial situado justo al lado del nuevo estadio del R.C.D Espanyol, entre Cornellà y el Prat de Llobregat. Ciertamente, no es uno de los centros comerciales más accesibles para llegar desde el centro de Barcelona; no obstante, Splau! está comunicado con la Ciudad Condal mediante el metro (Línea 5) y el ferrocarril (Cornellà-Riera), además de con coche por las Rondas.

Parecidos con La Maquinista
Hace unas semanas hablábamos de La Maquinista, el que decíamos era el centro comercial más grande de Barcelona. Y a pesar de que Splau! no es ningún calco, hay similitudes entre los dos centros comerciales como, por ejemplo, el hecho de que sean dos complejos al aire libre. Por otro lado, la oferta cinematográfica es muy amplia, así como la de restauración y comercios.
Splau! ocupa una superficie de 54.500 metros cuadrados y cuenta con más de 2.800 plazas de aparcamiento. Números que realmente explican la importancia de este centro comercial para el Barcelonès y el Baix Llobregat. Pero es que además de tiendas de todo tipo, los cines de Splau! son lo más destacado del centro comercial, unos cines diferentes con salas preparadas para proyectar en FullHD y en especial una sala única en España, con 24 canales de sonido.
¿Han empezado las rebajas y aún no has ido a mirar qué ofertas se cuecen por las tiendas? ¡Aprovecha esta primera semana de rebajas en Cataluña para visitar Splau! y permitirte algún que otro detallito en esta ardua e irremediable cuesta de enero!
El Tortell de Reis, un postre irresistible
enero 6, 2012 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Por fin han acabado las comidas y cenas familiares de épocas navideñas: al menos eso habrá pensado después de muchas comilonas nuestro fatigado estómago. Hoy es el último día festivo de Navidad y el más especial para los más pequeños de la casa. A estas horas muchos niños ya habrán abierto sus regalos y otros estarán empezando a desempaquetar lo que han estado esperando durante todo el año.
Pero, como decía, hoy también muchas personas irán a la que será la última comida familiar de estas fechas. Y aunque el estómago y el cuerpo en general empieza a estar resentido de las comilonas, el clásico de los clásicos del día de Reyes merece forzar un poco más, y ya por última vez, el cuerpo.
En España se come de muchos tipos aunque del que hoy hablaremos es únicamente típico en Cataluña: el Tortell de Reis –“el roscón de Reyes”- es un postre tradicional catalán que se come generalmente el día de Reyes, el 6 de enero, una vez finalizada la comida de Reyes. Y a pesar de que más o menos esto se repite en la mayoría de territorios de España, es Cataluña una de las zonas donde más roscos o Tortells de Reis se venden.

Origen romano
El Tortell de Reis conmemora la festividad católica de los Reyes de Oriente, aunque su origen va más allá puesto que ya en el Imperio Romano se organizaban unas fiestas de invierno en las que se solía comer una especie de roscones parecidos a los Tortells de Reis decorados con dátiles, higos y miel. Relacionada con el roscón estaba la ‘fava’ o haba, que servía para votar al rey de las fiestas de invierno.
El Tortell de Reis en la actualidad
Hoy en día la mayoría de Tortells de Reis están elaborados de brioche cubierto de mazapán y decorados con frutas confitadas o frutos secos. Generalmente tienen un diámetro de unos 50 centímetros y se suele cortar en porciones según los comensales que haya. ¡Pero cuidado! Quizás en tu trozo te encuentras un Rey o, lo que es peor, un haba. Y es que es tradición catalana esconder dos sorpresas: una figurita de Rey (quien lo encuentre deberá ponerse la corona de Rey que suele ir incorporada en los roscones) y un haba (temida por todos, pues quien se tope con ella deberá pagar el ‘tortell’).
La Fundació Antoni Tàpies, la nube y la silla
diciembre 30, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Probablemente tenga el honor de ser el edificio con el tejado o parte superior del mismo más rara de toda Barcelona. Y se trata de un museo, un recinto que generalmente no suele presentar rarezas en su exterior; es decir, muchos se caracterizan por la homogeneidad de los edificios y sus fachadas, siendo el interior lo verdaderamente importante.
Son muchos los tesoros que cualquier museo alberga: piezas, lienzos y esculturas exclusivas de uno o varios artistas, de uno o varios movimientos artísticos… No obstante, en el museo al que hoy nos trasladamos llama la atención precisamente un detalle del exterior, unas formas entrelazadas y angustiosas para muchos que destacan entre una isla de pisos del Eixample barcelonés.
Es la Fundació Antoni Tàpies, un centro dedicado a la vida y obra de uno de los artistas catalanes más destacados del siglo XX, el pintor Antoni Tàpies. Fue creada por el propio Tàpies en 1984 -aunque no abriría las puertas hasta 1990- con el objetivo de promover el estudio del arte moderno y contemporáneo, a pesar de que las exposiciones permanentes del museo sólo giran en torno a las obras del artista, pudiendo encontrar más de 300 obras de toda la colección de Antoni Tàpies.
Edificio pionero
El reputado arquitecto modernista Lluís Domènech i Montaner fue el encargado de construir el edificio en el que hoy en día se encuentra la Fundació Antoni Tàpies. Éste fue proyectado a finales del siglo XIX y había sido sede de la Editorial Montaner i Simon –propiedad de un familiar de Domènech i Montaner y Francesc Simon-. Pero si por algo se caracteriza éste es porque se podría decir que fue pionero en el barrio del Eixample por ser la primera fachada que combinaba ladrillo con hierro.

Y precisamente para la fachada del museo, Antoni Tàpies diseñó una escultura –la creada con hierro- que serviría para elevar la altura del edificio y titularía ‘Núvol i cadira’ (Nube y silla). Aunque cuesta imaginárselo, la escultura representa una silla que sobresale de una nube gigante; y es que la silla para Tàpies ha sido una figura muy recurrente en su obra que ha simbolizado una actitud meditativa y de contemplación.
Seguramente estés de paseo por el centro de la ciudad y, sin esperarlo, te sorprendas al ver la abstracta escultura de Tàpies. Hierro y más hierro entrelazado que, de repente, aparece por el tejado de la reputada Fundació Antoni Tàpies. Si quieres observarlo de cerca y comprobar si realmente hay una silla envuelta por una nube, sólo deberás desplazarte hasta la calle Aragó, al número 255 concretamente.
¡Visita los puestecitos de la Gran Vía!
diciembre 23, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Ya he hablado de la feria de Santa Llúcia y del pesebre de la plaza Sant Jaume; no obstante, aún no he mencionado otra de las tradiciones navideñas de más arraigo en la ciudad de Barcelona. Y es que aunque aún faltan unos días para que la calle se inunde de gente dispuesta a comprar algún que otro regalo encargado por los Reyes Magos, ya se puede ver, sobre todo por las tardes, mucha gente paseando por los carismáticos puestecitos de juguetes de la Gran Vía.
Ciertamente, observar estos pequeños escaparates en medio de la calle es una actividad que, por el motivo que sea, en Navidad agrada. Quizás el hecho de que desde muy temprano se haga de noche y no sea posible ver otras zonas más necesitadas de ‘luz’ tiene que ver con el incremento de gente ansiosa de pararse y observar mostradores con todo tipo de productos y artilugios. Pero en el caso que hoy nos ocupa no importa que sea de noche: los puestecitos de juguetes de la Gran Vía desprenden luz propia.

Noche de Reyes, la más esperada
Aún no ha llegado ni siquiera la noche en que Papá Noel desciende por las chimeneas de todos los hogares para dejar sus regalos y ya están montados los puestecitos de la Gran Vía. De hecho, esta es una feria básicamente vinculada a la noche de Reyes, aunque al final siempre se acaba visitándola una vez la Navidad queda inaugurada a mediados de diciembre.
Como todos los años, la feria se instala en la calle Gran Vía –en el tramo comprendido entre las calles Entença y Muntaner-. Y aunque oficialmente es conocida como la Feria de Reyes, todos los barceloneses se refieren a ella como ‘los puestecitos de la Gran Vía’, pues al fin y al cabo no deja de ser eso: pequeñas paradas con juguetes de todo tipo, golosinas y demás artilugios destinados -la mayoría- a los más pequeños.
Está formada por 310 puestos y algunos de los más especiales son los que de forma solidaria recogen juguetes nuevos para que ningún niño se quede sin su regalo el día de Reyes. Y como también es tradicional, la noche en que los puestecitos de la Gran Vía congregarán a más gente será la víspera de Reyes, el 5 de enero, cuando los mayores aprovecharán para realizar las compras de última hora mientras los niños observan, con anhelo, los posibles juguetes que recibirán a la mañana siguiente.
La central térmica del Besós, icono del skyline barcelonés
diciembre 21, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Aunque no pertenece estrictamente al municipio de Barcelona, el skyline de la capital catalana no sería el mismo sin la silueta de esta central térmica que se caracteriza por sus tres inconfundibles chimeneas. Es la central térmica del Besós, situada entre las vecinas localidades de Sant Adrià de Besòs y Badalona, ambas limitando con la ciudad de Barcelona. Y a pesar de que no deja de ser una fábrica, en principio un edificio que poco tiene de monumental, la historia y particularidades de esta central de tres chimeneas la convierten en uno de los símbolos de la fisonomía de Barcelona y sus alrededores.
Está situada junto a la desembocadura del Besós, río que limita al norte la capital catalana con las poblaciones antes nombradas. Es por ello que desde un punto alto es muy difícil adivinar que esa silueta que tanto vinculamos a Barcelona se encuentra ubicada en realidad en otro municipio. Asimismo, debido a que en el skyline barcelonés no destacan muchos rascacielos o imponentes monumentos de considerable altura, es normal que una silueta como la de la central térmica del Besós adquiera mayor protagonismo.

La central térmica del Besós fue construida en la década de los 70 del pasado siglo, aunque en realidad ésta fue desmontada en el año 2007, siendo por tanto una diferente a la que inicialmente aquí se encontraba. Era una antigua central térmica de ciclo convencional y fue puesta en marcha para dar servicio en caso de que hubiera una importante demanda de energía eléctrica. Aunque en un primer lugar iban a construirse sólo dos módulos, finalmente fueron tres los que formarían la central.
Pero si por algo se ha caracterizado la central térmica del Besós ha sido por las tres chimeneas que la han coronado, cada una de ellas de 200 metros en total (110 de chimenea más los 90 metros de caldera). Obviamente, esta altura las hace visibles desde cualquier punto elevado de Barcelona y no hay quien dibuje su skyline sin estas tres torres junto al mar.
La central térmica del Besós es propiedad de Fecsa-Endesa y, a pesar de que como símbolo de la ciudad no ha perdido un ápice de protagonismo, la empresa decidió trasladar la central en el 2008, llegándose incluso a organizar un referendo por parte del ayuntamiento de Sant Adrià de Besós para que los ciudadanos decidieran si había que echar abajo o no las tres características chimeneas. Finalmente, los vecinos apostaron por la permanencia de las torres y el Ayuntamiento aseguró conservar el edificio y convertirlo en un equipamiento.
Seguramente no es el típico monumento que embellece una ciudad, pero la metrópolis catalana echaría mucho de menos esas tres torres que destacan desde lo lejos junto con otras edificaciones más artísticas de Barcelona como pueden ser la Sagrada Familia, la Torre Agbar o el Museo de Arte Nacional de Cataluña (MNAC). ¿No has visto nunca Barcelona desde las alturas? Sube a la montaña de Collserola o a cualquier punto más elevado de la zona alta de la ciudad y lo comprobarás.
La casa Golferichs: modernismo en la Gran Via
diciembre 12, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Y seguimos un día más con el modernismo catalán que tanta significación otorga a Barcelona. Y es que aunque ya hemos hablado de los principales edificios modernistas de la Ciudad Condal, el de hoy, por ser menos conocido, no debía quedarse sin su entrada en este blog, al menos un pequeño reconocimiento a su gran belleza arquitectónica, señal distintiva de la capital catalana.
Es la casa Golferichs, situada en una de las grandes vías de Barcelona. Y precisamente por ser esto, una importante calle de la ciudad, ésta es llamada Gran Vía, una majestuosa calle por la que circulan miles de coches al día y que sirve de conexión entre dos puntos importantes de la ciudad: la Plaza España y la Plaza Universidad, en pleno centro de Barcelona.
Quizás porque se encuentra en esta calle y no en Passeig de Gràcia, donde más fama han adquirido las casas y edificios que allí se ubican, no ha contado a lo largo de la historia con el reconocimiento que debería haber tenido. Y eso que hace más de 100 años que la casa Golferichs permanece imperturbable en el número 491 de la Gran Via, resistiendo al paso del tiempo y a todos los acontecimientos que afortunada o desafortunadamente ha protagonizado ese tiempo que es la historia más reciente de Barcelona.

La casa Golferichs fue construida en 1901 por el arquitecto Joan Rubió i Bellver. Como en prácticamente la totalidad de casas modernistas de la época, la casa fue encargo de un pudiente hombre que quería levantarse una casa al estilo que entonces empezaba a ser el imperante en este tipo de construcciones. El encargo, pues, vino de la mano de Macari Golferichs, un comerciante de madera exótica que decidió querer una casa al más puro estilo modernista.
Es conocida por algunos artistas como el chalet, aunque bien podría calificarse como otra construcción, un verdadero castillo de cuento de hadas. Y es que los volúmenes y los elementos neomedievales, así como las aperturas neogóticas, hacen que a primera vista la casa Golferichs parezca un misterioso castillo, eso sí, de dimensiones reducidas. Así lo quería el señor Golferichs: deseaba construir algo único.
Pero la casa Golferichs tuvo que resistir a varias situaciones que pusieron en peligro la continuidad del edificio. Durante la Guerra Civil, por ejemplo, la casa Golferichs estuvo a punto de pasar a ser una Universidad Popular; no obstante, finalmente se convirtió en una escuela religiosa aunque respetando su fachada e interior por completo. Más tarde, en cambio, se quiso demoler la casa para construir pisos, idea a la que se opuso la Asociación de Vecinos del barrio, entidad que consiguió que finalmente el derribo no se produjera. Actualmente, la casa Golferichs acoge un Centro Cultural y Cívico, quedando muy lejos su utilización como casa particular.
El Frankfurt Pedralbes, el mejor de Barcelona
noviembre 30, 2011 by Cristina Canaveras
Filed under Barcelona
Uno de los clásicos de la comida rápida es el frankfurt, la típica salchicha alemana que enloquece a tanta gente por su sabor y también, por qué negarlo, por su módico precio. Si bien hablamos hace unos meses del mejor bar de patatas bravas de Barcelona, hoy no nos vamos muy lejos y presentamos el que, según muchos, es el bar donde sirven los mejores frankfurts de Barcelona.
Es el Frankfurt Casa Vallès aunque seguramente nadie le conozca por este nombre. Y es que su localización, en el barrio de Pedralbes, hace que sea conocido por todos como el Frankfurt Pedralbes. Un bar ‘low cost’ situado en la zona alta de la Ciudad Condal, paradójicamente un lugar en el que comer barato disfrutando de unas salchichas únicas e inigualables.
El Frankfurt Pedralbes está situado en plena zona universitaria por lo que la mayoría de la clientela entre semana es estudiante. Y es que pocos –excepto los vegetarianos- pueden negarse a la gran variedad de salchichas que ofrece este bar: además de los frankfurts, las cervelas, las malagueñas, las burgalesas o las chistorras triunfan entre los que frecuentan el Frankfurt Pedralbes. Acompañados o no con patatas bravas–el clásico vermú en Cataluña-, el desayuno, comida o merienda puede salir por un más que módico precio, una ‘fast food’ que degustar entre apuntes, exámenes y clases.

Los fines de semana, lejos de disminuir su clientela, el Frankfurt Pedralbes se llena de gente, eso sí, de perfiles y edades diferentes entre las que destacan familias enteras comiendo en la barra. Y es que las dimensiones del bar son reducidas, por lo que muchos otros optan por comprar las salchichas y llevárselas a comer fuera, sentados en un banco o en el propio césped del campus universitario.
Eso sí, nadie debería pedirse una salchicha, sea la que sea, sin degustarlas con una de las tradicionales salsas: mostaza, kétchup o salsa picante. La verdad es que su fama, reconocida por toda Barcelona, es totalmente merecida.
El sabor de los frankfurts es realmente bueno, aunque también es verdad que algunas personas critican el bar por su reducido espacio y las prisas con las que los camareros sirven las salchichas. Y es que en según qué momentos del día, la gente que puede estar esperando la comida puede ser mucha, de ahí la diligencia con la que los camareros trabajan. Si eres de Barcelona o estás de paso no dudes en visitar el Frankfurt Pedralbes.


